
Se conocieron por las casualidades de la vida, pasaron juntos momentos cuyos minutos pueden ser contados… pero momentos intensos, donde el tiempo tuvo importancia solo cuando debían separarse…
Alimentaron sus deseos contándose sus fantasías, deseos que iban mas allá de la intensidad de un momento, historias escondidas tras las vidas de cada uno, espacios que no se pueden compartir, pasiones que subyacen mas allá de la memoria y de los sueños, conversaciones y juegos de niños, al final… sueños que no se hacen realidad.
Los deseos los acercan, el la seduce con la palabra y luego la aleja, quiere amarla donde no puedan ser alcanzados… se inventan cada centímetro de su piel, fabrican sueños de cama que no pueden compartir donde viven su vida, donde respiran, donde están, donde pueden tenerse, donde pueden tocarse...
El miedo a la caída puede mas que sus ganas, el no entiende que es un juego de amantes… en los juegos de amantes no caben las condiciones, no caben las dudas, solo las coincidencias y los deseos… el guarda los besos y las ganas en un celofán sin comprender que no se guardan las pasiones para un tiempo incierto que no se sabe si puede llegar… los juegos de amantes no conocen de limitaciones… los juegos de amantes son para el aquí y el ahora…
Mientras tanto, ella lo sueña en un día de lluvia, en una cama cálida llena de los besos que no puede darle, llena de la pasión que no puede entregar… solo las paredes pueden ver lo que está debajo de su piel, sola se inventa las caricias que su deseo reclama mientras ve su pasión desdibujarse en las gotas que golpean las ventanas de su alma, ahora quiere pensar que todo fue un sueño, que nada existió, le dice adiós al tiempo que nunca llegó, a las caricias que nunca sintió y a los besos que no se dieron.
… Ella quiere cubrir en su piel las huellas del deseo…
Alimentaron sus deseos contándose sus fantasías, deseos que iban mas allá de la intensidad de un momento, historias escondidas tras las vidas de cada uno, espacios que no se pueden compartir, pasiones que subyacen mas allá de la memoria y de los sueños, conversaciones y juegos de niños, al final… sueños que no se hacen realidad.
Los deseos los acercan, el la seduce con la palabra y luego la aleja, quiere amarla donde no puedan ser alcanzados… se inventan cada centímetro de su piel, fabrican sueños de cama que no pueden compartir donde viven su vida, donde respiran, donde están, donde pueden tenerse, donde pueden tocarse...
El miedo a la caída puede mas que sus ganas, el no entiende que es un juego de amantes… en los juegos de amantes no caben las condiciones, no caben las dudas, solo las coincidencias y los deseos… el guarda los besos y las ganas en un celofán sin comprender que no se guardan las pasiones para un tiempo incierto que no se sabe si puede llegar… los juegos de amantes no conocen de limitaciones… los juegos de amantes son para el aquí y el ahora…
Mientras tanto, ella lo sueña en un día de lluvia, en una cama cálida llena de los besos que no puede darle, llena de la pasión que no puede entregar… solo las paredes pueden ver lo que está debajo de su piel, sola se inventa las caricias que su deseo reclama mientras ve su pasión desdibujarse en las gotas que golpean las ventanas de su alma, ahora quiere pensar que todo fue un sueño, que nada existió, le dice adiós al tiempo que nunca llegó, a las caricias que nunca sintió y a los besos que no se dieron.
… Ella quiere cubrir en su piel las huellas del deseo…
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