
He estado leyendo algunos libros cuyo contenido ha permanecido en mi mente buscando acomodo como piezas de un rompecabezas. Los textos han coincidido en las mismas cosas a pesar de ser autores diferentes y temas distintos. El mensaje no tiene tiempo definido y ni siquiera nombres asociados, no hay fechas, no hay definiciones, no hay historias... solo el misterio de lo que no se puede explicar pero que se siente y se entiende, y todos, incluso los que no escribimos libros, permanentemente tratamos de explicar... sobre todo aquellos que vivimos en una discreta pero permanente búsqueda de significados.
La ENERGIA, es destino, es fuerza, es seguir lo que no se ve y recorrer un camino que no sabes donde te lleva. Los seres humanos somos energia pura, optima, de la mejor fuente y sobre todo, muy mal aprovechada. La mejor definición que he leído hasta hora ("The Secret"), señala que los humanos somos como una antena repetidora de televisión y nuestros pensamientos son la señal, la información que transmitimos... y es sobre ellos, que recibiremos, que tendremos feedback. Definitivamente tenemos poder sobre que queremos recibir, si somos capaces de filtrar y de pensar en positivo. El universo no entiende sobre lo relativo, así que debemos pensar claro y en términos absolutos. Esto significa, que si deseas algo intensamente, y tu señal es el deseo, piensa exactamente lo que quieres de manera positiva y de seguro llegará a ti...
A mi también me sonaba muy fácil, y decidí hacer pruebas sencillas, como desear intensamente que alguien a quien no había visto u oído en algún tiempo apareciera, y saben que?, han aparecido. He deseado profundamente tener cosas que con todas mis fuerzas he visualizado y saben que? han llegado a mi.... ¿Casualidad? puede ser... pero creo fielmente en la CAUSALIDAD mas que en la casualidad, y hasta ahora, es que estoy asumiendome como la causante de mis propios hechos, lo cual en parte me asusta... pero siento que esta conciencia de lo que soy capáz de hacer con mi energía y mis pensamientos, me empodera y me da una fuerza ante todo que no había sentido antes.
El que desea el bien solo puede recibir cosas buenas, o más fácil aún, como acabo de leerlo, "Cada quién dá lo que posee...", y en esa medida recibiremos...estoy segura. En caso contrario, revisemos nuestros pensamientos y lo que estamos deseando, tal vez sea necesario cambiarlos, reformularlos e invertir energía, esa que frente a los demás se convierte en nuestra imágen y logra abrir esas puertas de lo deseado pero desconocido...